sábado, 22 de agosto de 2020

Mi nombre es Skywalker




Asegura la sin par Wikipedia que el gallego Agustín Fernández Paz (1947-2016) fue “profesor, pedagogo y carpintero”; pero, ante todo, fue un espléndido escritor que mereció reconocimientos de altísimo nivel, como el premio Barco de Vapor, el Lazarillo, el Edebé o el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil.
Anoche terminé de leerles a mis hijos pequeños su novela Me llamo Skywalker, que plantea una historia tan tierna como enjundiosa: Raquel es una niña que, desde la ventana de su casa, contempla la figura de un anciano que pide limosna en la puerta del supermercado. Ella, incapaz de comprender qué cosa es un pobre y observando con perplejidad que todo el mundo pasa a su lado sin dirigirle ni siquiera una mirada, llega a la conclusión de que el viejo pueda ser invisible. Y cuando le comunica al señor su descubrimiento, éste decide acompañarla en su inocente juego y le explica que es un visitante de las estrellas; que se llama Skywalker; que se encuentra en misión exploratoria en nuestro planeta; y que por las noches descansa en la luna, a la cual se desplaza telepáticamente… Una noche, tras volver del cine con sus padres, la niña cree descubrir que uno de los pobres transeúntes que duerme en el suelo, en un mugriento saco de dormir, es su amigo Skywalker; pero él, al día siguiente, la saca de su error: debió de confundirse, porque bien sabe que él duerme en la luna. No obstante, si quiere evitar que la niña sufra un doloroso desengaño, Skywalker sabe que debe irse cuanto antes de la ciudad…
Para mi sorpresa (¿ocultaré que se me empañaron los ojos en el final de la obra?), mis hijos pequeños terminaron el libro convencidísimos de que Skywalker era en verdad un visitante de las estrellas, y que cuando se fue de la ciudad lo hizo para volver a su planeta. Yo tragué saliva y le agradecí mentalmente a Fernández Paz ser tan magnífico narrador y haber sido capaz de enseñarnos a los adultos con las mismas líneas con las que embelesa a los niños.
Como dicen los adolescentes: novelista nivel Dios.

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