Mostrando entradas con la etiqueta Dieci6. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dieci6. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de agosto de 2025

Peligro extremo de incendio

 


Recorro, con un estremecimiento de admiración que se va ampliando conforme avanzan las páginas, el volumen de relatos Peligro extremo de incendio, de la madrileña Juncal Baeza. Y encuentro en su interior siete historias sobre personas que acarician los límites y reciben su daño: la joven que, tras sufrir el desprecio de todos sus conciudadanos, siente el desgarro de ver cómo su hija de tres años está a punto de morir ahogada en el río del pueblo (“Lemna”); la parturienta primeriza que ve cómo matronas y enfermeras la tratan con frialdad y la abocan hacia una cesárea que en el fondo ella no desea (“Criatura hermosa”); la anciana rumana que, tras haber salido de su país y haber vivido mil humillaciones durante años, encuentra en unos perros su única compañía reconfortante (“Corre, Vior, corre”); la niña que vive una religiosidad confusa y que es liberada del temor por su única amiga, que le abre los ojos con una explicación artística (“El naufragio”); el adolescente que vive aturdido en una familia de apariencia perfecta, en la que no se siente cómodo ni integrado, y cuya válvula de escape es su tía Ted (“Holografía familiar”); la madrileña que, tras vivir una intensa experiencia vital en El Salvador, retorna a casa con otra forma de ver las cosas (“Los tristes más tristes del mundo”); y la hija que, tras cuidar durante un año el desmoronamiento de su madre por culpa del cáncer, es devorada por el incendio de la culpa (“Peligro extremo de incendio”).

Todas estas experiencias, llenas de acantilados emocionales, de vértigos silenciosos y de erosiones terribles, están narradas por Juncal Baeza con una impresionante solidez, tanto en el plano arquitectónico (el orden narrativo jamás presenta una fisura) como en el literario (les sugiero que se fijen de forma especial en los instantes en que adjetiva utilizando sustantivos: “El insulto alacrán de los compañeros” (p.95), “Le rebotaba el corazón antílope en el pecho” (p.149)  y otros ejemplos igualmente deliciosos).

Uno de esos libros que se disfrutan sin altibajos y que se terminan entre aplausos.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Vertedero

 


Indagar en el alma a través de las experiencias emocionales y sexuales de sus protagonistas: ese es el gran desafío que se plantea Raúl Quirós Molina en su libro de relatos Vertedero (Editorial Dieci6). En las tres propuestas narrativas del volumen, el autor madrileño explora con inteligencia en los innumerables vericuetos, complejidades y contradicciones del corazón humano; y lo hace siempre con una prosa muy eficaz (lírica cuando tiene que serlo, coloquial cuando la situación lo requiere), que nos va envolviendo y nos conduce por trochas no siempre previsibles. En “La Plaça del Sol” asistiremos al monólogo intenso, absorbente y cautivador de Álvaro, un muchacho que nos desgrana su fascinación por Vicky, a la que sigue desde Madrid hasta Barcelona para declararle su amor. Pero al cabo de pocas páginas (y de una forma vertiginosamente creciente) comprendemos lo que de verdad anida en su cerebro. En “Sexos en llamas” (una historia con rótulos pespunteados por títulos de canciones) nos volvemos a encontrar con una difícil relación de pareja, llena de aproximaciones y vacíos, guadiánica, indefinida o indefinible, con un desgarro final que conmueve y atora la garganta. Y en la que cierra el tomo, “Vertedero”, entramos de lleno en los sobreentendidos, en las pulsiones que se intuyen en el otro y que pueden conducirnos por caminos más bien equivocados, rozando la turbiedad o el delito.

A mí me ha parecido una experiencia fascinante recorrer las páginas de este tomo; y sé que terminaré buscando otras obras del autor, que ha sido finalista del Nadal y ganador del Felipe Trigo. Su manejo de los diálogos, de las situaciones, de las emociones íntimas, de los fangos íntimos del corazón humano, incluso de la forma tipográfica del relato, me ha parecido más que convincente.

Anoto dos observaciones, que he subrayado con rojo en el libro: “Somos chimpancés en la selva de la opinión, expulsando ideas para justificar que tenemos capacidad de raciocinio”. “Amor moderno: encontrar razones para no abandonar a alguien”.

Apúntense el nombre del autor. Yo ya lo he hecho.