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jueves, 11 de junio de 2026

¡Buena idea, ratón Pérez!

 


Desde hace miles de años, los ratones más avispados se acercan a los elefantes mientras están durmiendo y, con habilidad y sin hacerles apenas daño (salvo el tirón de la sorpresa), les arrebatan un colmillo. No se trata de maldad gratuita, ni de un robo que carezca de lógica, sino de una actividad altamente importante para los seres humanos: ese marfil se utiliza para elaborar dientes de leche con los que abastecer a las criaturas que van naciendo. Como es lógico, los paquidermos no se muestran entusiasmados con esta actividad y han desarrollado un miedo casi patológico por los roedores. Algunos han comenzado a beber abundantes dosis de café para mantenerse despiertos y no sufrir la bochornosa amputación. Pero un ratón, más avispado que los demás, ha concebido una idea que permita el cese de esos latrocinios: recoger por las noches los dientes que se les han caído a los niños y reutilizarlos para las siguientes generaciones.

Con gracia y con un discurso maravillosamente conmovedor, Fernando Lalana (en la parte literaria) y María Fe Quesada (en el apartado plástico) nos regalan un cuento precioso, que mantiene viva la vieja tradición del ratón Pérez. No dejen de visitar el relato: les va a gustar.

viernes, 28 de febrero de 2025

El comando Gorki

 


En 1923, una fuerte explosión conmocionó una zona aislada de Siberia, pero los escasos testigos de aquella catástrofe desaparecieron convenientemente después de que el presidente Stalin decidiera encargarse del asunto. Diecisiete años después, un extraño colegio que lleva el nombre de Gorki y que acoge a una veintena de alumnos superdotados (quienes están siendo educados para convertirse en la élite de la ciencia soviética), amanece a 33 grados bajo cero en una situación inquietante: todos los adultos responsables del mismo (conserjes, profesores) han desaparecido de forma misteriosa. Y los chicos tienen que tomar el control.

De esa manera tan seductora comienza El comando Gorki, la novela que Edebé publicó a Fernando Lalana en 2016. En ella volvemos a encontrarnos con la eficaz escritura del autor zaragozano, que en esta ocasión nos traslada a ambientes de oscuridad y nieve perpetuas (no se pierdan el modo en que describe los paisajes), donde las sorpresas se van acumulando constantemente: un colegio donde se ha producido una explosión que ha destrozado los cristales y ha hecho desaparecer a los ocupantes; una sección del ejército que ha recibido instrucciones para personarse allí y poner orden en la situación, bajo las órdenes del coronel Lev Selgon; la entrada en Leningrado, pese al cerco al que la tiene sometida el ejército nazi (ayudado por la División Azul franquista); y, sobre todo, un misterio que los chicos descubren en el sótano acorazado del colegio y del que, perdonen, no les puedo decir nada, porque afecta a la médula de la historia.

Consejo uno: no se pierdan la descripción de cómo los chicos logran sobrevivir en Leningrado (y la presencia del francotirador Víktor Korda). Asombra la precisión y la plasticidad con las que Lalana nos invita a pasearnos por la ciudad, llena de escombros, cadáveres y supervivientes al borde de la inanición.

Consejo dos: no se pierdan la persecución aérea de los capítulos finales, llena de adrenalina y disparos certeros: se sentirán como si la estuvieran contemplando en la butaca de un cine.

Consejo tres: no se pierdan esta novela.

domingo, 1 de octubre de 2023

La muñeca rusa

 


Llega a mis manos, que lo abren con alegría, el nuevo trabajo de Fernando Lalana (La muñeca rusa), que la editorial Edebé acaba de publicar. En esta novela nos encontramos con Carmelo Fernández, un chico destinado a ganarse la vida como ayudante de fontanero y que, por diversas carambolas del destino, ha terminado por convertirse en un youtuber que ha triunfado con el nombre de Fibonacci y que dispone de ocho millones de seguidores. Ese chico, ataviado con su chándal identificativo, acude con su representante hasta el despacho de la abogada Lucrecia Bécquer para que ella lo defienda ante la denuncia que ha interpuesto contra él Saturio Cabrales, que se ha sentido ofendido porque en su libro La montaña rusa Fibonacci lo deja muy mal (se trata de una casualidad, porque el youtuber afirma no conocerlo). Pero el asunto es enredado, porque los detalles que se facilitan sobre Saturio en la novela son tan numerosos y sorprendentes que resulta punto menos que impensable admitir la inocencia del escritor. ¿Qué ha ocurrido en realidad? Para aportarnos más elementos de juicio, Lalana nos deja leer algunos capítulos de esa conflictiva narración, así como las pesquisas que ciertos personajes del mundo de la abogacía y del mundo detectivesco están desarrollando alrededor de Fibonacci, Saturio y otros protagonistas, con el fin de esclarecer los hechos.

El resultado es una narración con diversos planos y diversas perspectivas, que el escritor zaragozano resuelve con su habitual maestría, utilizando un dominio muy evidente del registro léxico (e incluso obligando a los futuros jóvenes lectores a que investiguen qué demonios son un fusil naranjero o la fila de los mancos de un cine) y espolvoreando la obra con deliciosas gotas de humor, que provocan la sonrisa, cuando no la carcajada.

No se priven de acudir a esta obra del maestro. Saldrán con ganas de aplaudir. Y quizá de recuperar otros títulos antiguos del autor. Yo voy a hacerlo.