Cuando
abrimos las páginas de un libro de relatos de David Roas (Barcelona, 1965),
sabemos muy bien lo que vamos a encontrar en su interior: argumentos que
asombran, personajes que inquietan y finales que sobrecogen. Es un muy habilidoso
jugador de cartas, que apenas sonríe cuando deposita los cuatro ases sobre el
tapete y te deja con la boca abierta. Vuelve a hacerlo, obviamente, en su libro
Invasión: esa casa vacía que encuentra en Providence (patria chica de
Lovecraft) y que se rodea de un misterio impenetrable, con su trineo oxidado,
su flamenco rosa incongruente y su enigmático propietario; ese niño que
confecciona con un primor sin igual ataúdes para enterrar las muñecas de sus
hermanas; esa viuda que cepilla con arrobo la dentadura postiza de su marido,
que deposita todas las noches en un vaso comprado en Benidorm, durante un viaje
familiar; esa chica de cuerpo increíble que invita a Pablo a acostarse con ella
y que le muestra su paralizante colección de figuras, que rodean la cama; la
mancha que la pobre Nuria no consigue quitar de su alfombra nueva y que,
observada de cerca y con una lupa, la paraliza de horror; el editor que queda
atrapado en su despacho por un derrumbamiento y que tiene que sobrevivir
durante días alimentándose de la forma más inverosímil; esa madre que sostiene
el amor y el aislamiento de su hijo con regalos estremecedores; el hermano que
adopta como animales de compañía a los más sorprendentes; o el superviviente de
una epidemia zombi, que resiste en un edificio, rodeado por algunos viejos
mientras observa por la ventana a un niño, que permanece inmóvil en un tobogán
del parque.
David Roas conoce los miedos y explora los límites de la normalidad, dejando que sus palabras nos tracen un panorama turbador de forma silenciosa, como ese asesino implacable de las películas que incrementa su poder hablando en susurros, con calma apolínea. Un dormitorio, un jardín, una alfombra, un espejo, un lago o un libro pueden convertirse en detonantes del horror: abran este volumen para comprobarlo.




