sábado, 24 de agosto de 2019

Los volátiles del Beato Angélico





Termino, un poco decepcionado, el breve volumen que lleva por título Los volátiles del Beato Angélico, de Antonio Tabucchi, que traducen Javier González y Carlos Gumpert para el sello Anagrama.
Estimo que la confección del tomo es muy precaria, y que los relatos en él reunidos tienen valores literarios demasiado dispares, lo que desequilibra y resta cohesión a la obra. Yo creo que son interesantes y dignos “El amor de don Pedro” (donde se nos recuerda la preciosa historia de amor entre el rey portugués y doña Inés de Castro, la orensana que fue su amante y que murió asesinada en la Quinta das Lágrimas), “La traducción” (un original cuento, muy bien planteado, en el que se describe un cuadro a una persona ciega) y, sobre todo, “Una jornada en Olimpia” (quizá el mejor del tomo, y donde se nos refiere el sueño de Píndaro, que se imagina vencedor en unas pruebas olímpicas).
El resto, en mi opinión, niebla mercantil y chatarrería surrealista.

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