jueves, 28 de mayo de 2020

La estrella de quince puntas




Cojo el último libro de Noelia Lorenzo Pino y leo su título. La estrella de quince puntas. Luego lo pongo de perfil y sonrío con su grosor. Me gustan tanto las novelas de esta irundarra que descubrir que ésta sobrepasa las cuatrocientas páginas me promete muchas horas de felicidad. Es un buen augurio. Sin más dilación, me preparo un café, me instaló en la butaca y comienzo el viaje.
Eider Chassereau y Jon Ander Macua me salen pronto al encuentro. Sé que Juncal Baraibar, por desgracia, no hará acto de presencia. Después van apareciendo los nombres de Vanesa, Josu, Silvia, Peio, Eneko… Es como una reunión de amigos que se fuesen acercando a mi despacho para saludarme otra vez y se mostraran dispuestos a embriagarme con una nueva aventura. Y así es, en efecto. Todo comienza con la aparición del cadáver decapitado de una chica caucásica que, para más asombro, tiene quemadas las huellas dactilares con ácido. No hay pistas que permitan saber de quién se trata. Nadie ha denunciado la desaparición de una muchacha de esas características. Lentamente, las investigaciones se irán desarrollando; pero se complicarán cuando aparezca otro cadáver. Y esta vez el asunto adquiere unas dimensiones abrumadoras: es la joven y atractiva esposa de Thomas Careaga, un millonario que pertenece a una familia de lo más peculiar: un padre en estado vegetativo, una madrastra americana con aficiones anómalas, un hermano que conversa con una niña que murió hace años (y cuyo espectro se le aparece para atormentarlo)… y una gigantesca estrella de mar, que reposa en una habitación secreta y que se relaciona con algunos gravísimos traumas de la familia.
Espléndidamente eficaz, Noelia Lorenzo Pino mueve todos los hilos y mantiene en pie un circo con muchas pistas, donde encontraremos sexo, drogas, sicarios que cambian de continente, misterios y conflictos psicológicos; pero también conciertos de música, tatuajes, acantilados, visitas a museos, restaurantes veganos, humor, estrés laboral, conflictos de competencias y amor. Si en sus obras anteriores la escritora había logrado moverse con pericia entre las vidas de sus investigadores (primer nivel) y los pormenores de los protagonistas del caso (segundo nivel), en La estrella de quince puntas extrema esa habilidad hasta el virtuosismo, logrando ser convincente hasta la hipnosis. En mi opinión, nadie está por encima de ella en el cultivo de la novela negra en España. Así de claro.

2 comentarios:

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

Qué grande Noelia, es fabulosa 🥰💋

Mayte dijo...

Grande esta escritora. La descubrí en las Navidades del 2019, devoré sus cuatro libros. En el 2020 llegó el confinamiento y con él su Estrella con más brillo si cabe. 👏👏👏