domingo, 10 de enero de 2021

El demonio escondido

 


El infierno (lo aseguraba Jean-Paul Sartre) son los demás. Y algún hilo de esa idea debe de moverse por la cabeza de Alejandro, un chico que, a sus catorce años, ha sentido muy cerca al Demonio y, devorado por la angustia y el temor, se obstina en acabar con él. Porque, además, sabe perfectamente dónde se refugia ese representante del Mal: en las dependencias del instituto Francisco de Asís, de Murcia. Él ha oído sus pasos, olido su fetidez, sentido su tacto infame y notado la cercanía purulenta del Señor de las Tinieblas. Debe eliminarlo. Debe acabar con esa pesadilla, que quizá amenace pronto al resto de estudiantes del centro… Pero lo que realmente ocurre es muy distinto: el cadáver de Alejandro aparece en el patio del centro escolar. En apariencia, se ha lanzado desde la azotea para buscar la muerte. ¿Suicidio? ¿Asesinato?

El inspector Augusto Salas (que goza de un prestigio profesional muy sólido) y la policía Carmen Reverte (llegada desde Madrid para apoyar en la investigación) tomarán las riendas de la extraña muerte, que pronto se complica con otra y con una serie de oportunos accidentes que parecen destinados a intimidarlos y que abandonen sus pesquisas.

Religiosos ambiguos, interminables obstáculos administrativos, descubrimientos sorprendentes y, sobre todo, una atmósfera cenagosa, propiciada por la excelente mano narrativa de José Antonio Jiménez-Barbero, van envolviendo al lector, que nota cómo su sistema respiratorio se ve en ciertos tramos de la obra alterado por el ritmo de la novela. Y que, desde luego, termina aplaudiendo el desarrollo de la acción y su final luminoso.

No es nada extraño que la obra recibiera el premio Palin del año 2018: es una magnífica propuesta negra, que se lee con inquietud creciente y que resulta imposible de abandonar hasta su última página.

2 comentarios:

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

Me parece fantástica, ideal para mí. A la saca con ella 😉💋

mariano sanz navarro dijo...

Pues me han dado ganas de leerla. tus comentarios son una garantía.