lunes, 24 de febrero de 2020

Novela de ajedrez




En el barco que viaja hacia Buenos Aires, el narrador de la historia coincide con Mirko Czentovic, brillante campeón mundial de ajedrez. Deseoso de acercarse a él, aunque no sea un gran aficionado (nos dice de sí mismo: “Juego al ajedrez en el sentido más acabado de la palabra, mientras los demás, los auténticos jugadores, serian al ajedrez, para introducir una nueva palabra atrevida en el idioma alemán que Hitler me ha vedado”), se pone a jugar con otras personas, intentando atraer la atención de Czentovic. Lo logra haciendo que un orgulloso rico contrate los servicios del campeón para que celebre con él una partida. El campeón, huraño y desdeñoso, vence; y el millonario, herido en su orgullo, le pide una revancha. Viendo la oportunidad de conseguir más dinero con aquel botarate, Czentovic se la concede. No obstante, la intervención de un anónimo viajero les hace conseguir tablas con el campeón, quien queda desconcertado y sugiere una tercera partida.
A partir de ese momento, Zweig consigue que los lectores nos centremos mental y argumentalmente en el anciano caballero, que ha conseguido plantar cara al campeón del mundo; y comenzará a contarnos su historia: la de un hombre que, retenido por los nazis, convirtió este juego en un arma contra la rendición anímica.
Novela sobre la fortaleza de la mente, sobre las obsesiones y sobre la complejidad íntima del ser humano, esta pequeña obra maestra fue publicada por el escritor vienés en el año 1941 y se ha convertido en una de sus narraciones más famosas.

1 comentario:

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

Totalmente de acuerdo, una obra maestra ¿Sabías que la primera vez que leí a Zweig me resultó aburrido? 🙄🤫💋