lunes, 18 de noviembre de 2019

El príncipe Caspian




Presentar a C. S. Lewis y sus historias de Narnia al público español es tan innecesario como absurdo: los miles de lectores que han devorado sus libros y los millones que han abarrotado las salas cinematográficas para ver las películas que se han adaptado desde ellos conocen las excelencias de su fantasía demasiado bien como para que se les importune con detalles accesorios o repetitivos. Todos hemos disfrutado alguna vez con las aventuras que Edmund, Peter, Susan y Lucy protagonizan en el mundo mágico de Narnia. Y en esta nueva entrega volvemos a encontrarnos con ellos.
Los cuatro hermanos están ahora en una estación de ferrocarril, cargados de baúles y cajas de juegos, cuando de pronto, sin previo aviso, una fuerza mágica tira de ellos y los devuelve al reino prodigioso del que una vez fueron reyes.
Pero las cosas han cambiado bastante. Miles de años han transcurrido, y el recuerdo de sus nombres y proezas se ha convertido en leyenda popular en la remota isla, dominada por un conflicto bélico de enormes proporciones: el príncipe Caspian, legítimo heredero del trono, es apartado del mismo por un usurpador llamado Miraz, que se ha rodeado de un ejército para consolidar su posición. Los seres de la naturaleza (árboles, faunos, animales parlantes) se alían con Caspian, pero otras fuerzas no menos poderosas eligen apoyar a Miraz, e incluso invocar a la Bruja Blanca (a quien los cuatro chicos protagonistas derrotaron en un episodio anterior).
¿Qué ocurrirá cuando se enfrenten las dos facciones? ¿Qué misterioso juego de fuerzas emergerá a la luz? ¿Quiénes saldrán al fin victoriosos de tan fabuloso choque?
De la traducción de este libro de Lewis (publicado originalmente en 1951) se ocupa Gemma Gallart y de las ilustraciones del volumen Pauline Baynes.

1 comentario:

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

Primero fueron las historias de Kika Superbruja, luego vinieron Potter y sus amigos de hechicerías, por supuesto no faltaron Narnia ni Tirabethia, libros y pelis, leer cada noche antes de dormir y ver las películas hasta que se estropeaban los cds...¿Es que no he sufrido ya bastante? jajajaja. Estos libros, de tan saturada con las chicas, terminan dándome repelús, si solo es cuestión de término medio, una lectura y punto, sin atosigar día tras día.

Besitos cielo.