miércoles, 1 de febrero de 2023

Literatura mínima

 


Por influencia de la publicidad (o por otras razones que me imagino que serán tan variadas como respetables), hay ciertas personas que buscan sus lecturas entre los autores emergentes de Milwaukee, los fiordos escandinavos o la costa de Namibia. Yo, que soy más de andar por casa, suelo fijarme en escritores que tengo más cercanos: en Murcia, en Moratalla, en Alcantarilla, en Cartagena, en Molina de Segura, en Santomera. Imagino que no es ni mejor ni peor: es mi forma de ver las cosas. Y hoy, siguiendo esa línea, vuelvo a un interesante narrador de Mula al que conocí literariamente leyendo su volumen Atropia, que ya dejé anotado en este Librario íntimo. Mi nueva aproximación se ha centrado en la colección de cuentos titulada Literatura mínima, que el sello DobleCé Ediciones puso en circulación en 2022.

En estas nueve fabulaciones, Manuel Susarte Román nos deja pequeñas gotas melancólicas en la voz de un anciano (“Besos de membrillo”); historias que nos dejan sorprendidos en sus instantes últimos, con trallazos que nos hacen abrir los ojos (“Buscando el equilibrio” o “El monstruo”); regalos cuánticos sorprendentes que se instalan en el corazón y no lo abandonan nunca (“De cajas y gatos”); duras críticas a un mundillo literario que se basa en la mendacidad de unos y el candor de otros (“Incógnito”); e historias que traspasan la frontera de “lo real” para conducirnos a un territorio cenagoso y oscuro donde el espanto puede erizarnos la piel como se la eriza a los protagonistas (“Sombras”, “Campanas en la lluvia” o “Fotografías”).

En cada uno de estos viajes narrativos, Manuel Susarte resulta convincente y eficaz. Sabe perfectamente lo que está haciendo y, por eso, dispone sus materiales con alto sentido sobre las páginas. El resultado son nueve pequeñas maquinarias de gran belleza, sin fisuras, muy agradables de leer.

No hay comentarios: