domingo, 7 de junio de 2020

El cuervo y las rosas




El profesor Edgard Burne ha logrado perfeccionar un método científico con el que clonar el cuerpo y la mente de una persona, e invita a Anthony Claridge (premio Nobel de Literatura) a que se preste a protagonizar un ensayo. Le dice, astuto, que de esa manera podrá hablar con su clon, que es lo más parecido a hablar con un “otro yo”. Halagado en su vanidad de artista, Claridge accede; y el experimento culmina con éxito… desde el punto de vista científico. Otra cosa será cuando el escritor tenga que enfrentarse con su alter ego, y éste vomite sobre él su pasado, sus miedos ocultos, sus miserias, sus mezquindades, hasta lograr que se tambalee su identidad: renunciará al premio Nobel, abandonará sus clases en la universidad de Cambridge, dejará su casa y se irá a vivir muy lejos…
Carlos Alonso Monreal (nacido en Callosa de Segura) es el autor de esta historia, que titula El cuervo y las rosas y que le publicó hace más de una década la Editora Regional de Murcia en su colección “Textos centrales”. La novela, pulcra y con secuencias de gran interés, adolece en su primera parte de un notable exceso de tecnicismos, que estorban la lectura; pero tiene la prudencia o la sagacidad de reducirlos en las páginas finales, con lo que la propuesta novelística queda, en su conjunto, si no brillante, sí al menos razonablemente amena.
Si Jorge Luis Borges dialogó consigo mismo en un célebre relato, Carlos Alonso Monreal nos entrega también una reflexión de la misma estirpe, que nos dejará meditabundos: si pudiéramos desdoblarnos, mirarnos y hablarnos, ¿qué es lo que aprenderíamos de nosotros mismos? ¿Qué nos podríamos decir? ¿Qué tendríamos que escuchar?

1 comentario:

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

Me lo tengo que llevar ¡Y lo sabes! 😁💋