Es habitual que, cuando se produce la jubilación de
un profesor universitario, se le tribute por parte de algunos de sus discípulos
o compañeros de trabajo un volumen donde se recogen estudios en su honor o
textos que él mismo ha redactado y que se unen bajo el manto de una publicación
exquisita. Esto último es lo que acaba de ocurrir con el catedrático Francisco
Javier Díez de Revenga, una de las figuras más sobresalientes de la
intelectualidad murciana del siglo XX. Publicado por Editum, y con un delicioso
prólogo firmado al alimón por Ana Luisa Baquero Escudero, Francisco Florit
Durán y Mariano de Paco de Moya, el volumen nos ofrece medio millar de páginas
en las que el insigne homenajeado nos traslada una ingente cantidad de
informaciones sobre aquel impresionante elenco de poetas que formaron la
llamada Generación o Grupo del 27: Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge
Guillén, Luis Cernuda, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Rafael Alberti...
Conocedor insuperable de estos autores, el profesor
Díez de Revenga nos lleva de la mano para que paseemos por los versos y prosas
que redactaron estos vates irrepetibles, cuyas páginas él disecciona con
inteligencia y finura, consultando sus libros, sus colaboraciones en revistas,
las antologías donde se les acogió, las entrevistas que concedieron o los
manifiestos que firmaron. En suma, condensando sus enciclopédicos saberes en un
tomo imprescindible para la bibliografía del 27, donde nos habla de las
vinculaciones de Picasso con estos poetas, del humor que desplegaron en algunas
de sus composiciones, de la grata presencia de Murcia en algunos de los versos
que redactaron, de la poesía que el maravilloso Vicente Aleixandre compuso
durante la guerra civil de 1936, de las melancolías romanas de Rafael
Alberti... Es decir, una constelación inmensa de versos, metáforas, temas,
cartas, amistades y homenajes que nadie conoce mejor que el catedrático
murciano.
Lo que diferencia este volumen de otros similares
es que Los poetas del 27: Tradiciones y
vanguardias no representa en la trayectoria del profesor Díez de Revenga
“la obra de su vida”, sino la máxima expresión de una de las obras de su vida. Y no es lo mismo, ni mucho menos. Él,
que ha investigado y escrito sobre Lope de Vega, Saavedra Fajardo, Buero
Vallejo, Garcilaso, Juan Ramón Jiménez, Rubén Darío, Carmen Conde, Miguel
Hernández, Castillo-Puche y más autores de los que caben en esta reseña (y
quizá en toda una página), puede presumir de que su contribución a los
estudios filológicos hispanos no es tan sólo el Everest, sino toda la
cordillera del Himalaya: el K2, el Kanchenjunga, el Lhotse, el Makalu y los
demás ochomiles.
No sé hasta qué punto los contemporáneos de
Cervantes, Quevedo o Saavedra Fajardo eran conscientes (realmente conscientes) de las figuras egregias junto a las que el
azar les había posibilitado convivir. Yo sí que tengo claro que recibir clases
de Francisco Javier Díez de Revenga en la universidad de Murcia y tener la
fortuna de leer sus libros ha sido un auténtico privilegio. Este volumen es una
oportunidad más de reencontrarme con el Maestro.
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