domingo, 30 de junio de 2019

Genio y figura




Doy fin con un placer más que notable a la novela que el cordobés Juan Valera tituló Genio y figura y que Cyrus DeCoster editó con gran aparato crítico en el sello Cátedra.
Aunque probablemente no se encuentre a la altura de otras producciones del narrador andaluz, la verdad es que me ha resultado atractiva y sugerente. Escrita sin unas intenciones didácticas muy marcadas (Valera insiste en que no pretende “adoctrinar ni enseñar nada, sino divertir algunos momentos o interesar a quien me lea”), sus capítulos se dejan leer con amenidad y con agrado, y hasta contienen metáforas de exquisita confección. Un ejemplo de esto último puede hallarse en el capítulo VII, cuando el autor, para referirse al doble beneficio que la unión entre ambos reportó a don Joaquín y a Rafaela, nos dirá que “no eran en esto dos nulidades o ceros, cuya suma es siempre cero, sino dos cantidades negativas que se convierten en positivas al multiplicarse”.
Desde que leí Pepita Jiménez durante mi adolescencia no me había acercado a más obras del ilustre académico. Quizá no sería mala idea repetir la visita.

2 comentarios:

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

Pues junto a Pepita Jiménez, como tú bien dices, fueron mis dos lecturas de adolescente, más me gustaron muchísimo y ahí me quedé...🙄🤫

Besitos 💋💋💋

josé maría dijo...

En literatura, Valera siempre ha sido mi preciado maestro del costumbrismo. Lo leo y releo. Es mi costumbre.