Después
de haberlo consultado para la confección de varios temas universitarios (en el
siglo pasado), vuelvo ahora a las páginas de Galaxia latinoamericana, de
Jean-Michel Fossey, un enjundioso tomo de entrevistas a autores del otro lado
del Atlántico, que lleva un prólogo de Rafael Conte. Disfruto con la
inteligencia y la elevada sensibilidad de casi todos los autores aquí
incluidos; y subrayo muchas de sus frases. Como resumen y ejemplo, copiaré las
del premio Nobel guatemalteco Miguel Ángel Asturias (“Soy un enamorado de la
palabra: es una cosa esencial, vital, necesaria. Creo que en la palabra está
todo y que fuera de ella no hay nada”), las del cubano José Lezama Lima (“Yo
creo que ningún verdadero creador debe imponerse una autocensura. Si toda
censura de fuera es molesta, una censura del creador me parece todavía más
desdeñable e inadmisible”), las de Héctor Bianciotti (“Un mal libro quedará
siempre reducido a su tema”), las de Luis Campodónico (“Los escritores que
creen demasiado en las palabras olvidan que la finalidad de la palabra poética
es conducir al silencio, al silencio esencial”), las de Alfredo Bryce Echenique
(“Un cuento bueno nunca puede tener altos y bajos; tiene que ser bueno de
principio a fin. Es como una especie de ajedrez, que tiene que terminar siempre
con un jaque mate”) o las del habanero Roberto Fernández Retamar (“La crítica
literaria no es en absoluto un género literario. La crítica, en todo caso, es
literatura sobre literatura, metaliteratura”).
De gusto escuchar a los mejores: se aprende de sus palabras.

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