martes, 26 de enero de 2010

Chats




Eva Fabregat es una adolescente con numerosos problemas: en el instituto está sometida al vacío que le deparan las Tiburonas, un grupo capitaneado por la rencorosa Elisenda («La más sexy y escandalosa del IES», pág.10); en casa, sus padres no cesan de presionarla para que estudie y deje de estar colgada tanto tiempo de sus conversaciones en el Messenger... Su única ventana y su único alivio es Supermask, un adulto con el que chatea de una forma cada vez más íntima. Los padres de Eva, que conocen esta relación de Internet, están preocupadísimos por su hija, e incluso a veces vigilan sus charlas de chat, pero no consiguen apartarla de la obsesión por el personaje. Este misterioso Supermask se va lanzando cada vez más, pidiéndole cosas de mayor importancia, como que se fotografíe un pecho y le envíe la imagen; o que se fugue con él a un lugar en el que ambos podrán ser felices sin sentir el agobio desdeñoso de los demás... Un día, harta de que la arrinconen y desprecien (gastan una broma de bastante mal gusto en su IES, y la culpan a ella), decide aceptar la cita fugitiva que le está proponiendo Supermask... Mientras tanto, sus padres han ido a la Policía, y tratan de tenderle una trampa al pederasta. Pero el asunto no se va a resolver de una forma tan fácil como parecía: Supermask ha estado manejando con habilidad un troyano, para que pareciese que el responsable de todo era Ernesto, compañero de IES de Eva. De hecho, al acabar la investigación los policías se llevan su ordenador. Y él llama entonces a Chesco, el hombre que está ahora arreglando los ordenadores del IES, quien se pone bastante nervioso con las acusaciones. De hecho, cuando los policías consiguen llegar hasta la zona donde está actuando el pederasta, se encuentran precisamente a Chesco. Pero Andreu Martín, que es autor de habilidad manifiesta, terminará haciendo que la narración gire en otro sentido y llevará a los lectores por otro carril, mucho más frenético e inesperado. Con una prosa eficaz y adrenalínica, con su magia envolvente de tejedor de historias, el escritor catalán consigue que los ojos de los lectores vayan (ocurre en bastantes páginas) más rápidos de lo habitual, por el afán de descubrir cuanto antes la salida del laberinto. ¿Quién es el adulto que esconde su baba envolvente detrás del nick Supermask? ¿Qué ocurrirá finalmente con Eva? ¿Sucumbirá a la diabólica tela de araña que se ha tejido a su alrededor o logrará salir de su influjo? ¿Cómo reaccionará su entorno (compañeros de instituto, padres y profesores) ante este episodio de pederastia? Descubrirlo supone una hechizante aventura lectora, que acelera el corazón.

4 comentarios:

Clares dijo...

Muy interesante recomendacion para adolescentes, que viven prácticamente en los chats. Les paso la información a mis compañeras de departamento, que yo este año tengo poco que hacer en esto, y guardo la reseña para el año prśximo. Gracias, Rubén. Les por todos nosotros y hay que agradecértelo. Besicos.

supersalvajuan dijo...

Esta bien acelerar de vez en cuando.

Antonio Parra Sanz dijo...

Gran novela, hermano, el curso pasado, al menos, los alumnos la acogieron tan bien que convirtieron a Andreu Martín en el primer ganador del Premio Hache de Literatura Juvenil, por algo sería.

Leandro dijo...

Lees y reseñas libros mucho más rápido de lo que yo soy capaz de leer y comentar en tu blog. Cómo envidio esa capacidad de aprovechar, qué digo aprovechar, exprimir el tiempo