lunes, 13 de mayo de 2019

El invierno en sus brazos




Me apetecía releer, dieciocho años más tarde, el libro de poemas El invierno en sus brazos, de mi hermano Pascual García (Universidad, Murcia, 2001), un ejercicio espléndido de bellezas y Belleza. Hay en su poesía latidos, emoción, susurros de un viento que pasa y se lleva la vida, latidos de un corazón que se asoma con timidez al brocal de los labios y expande su melancolía. Pascual ha encontrado el modo de decir con sus palabras la Palabra, y en eso se revela que es un poeta de honda configuración y de inquebrantable futuro, cuyos versos no son (no lo han sido jamás) meros pasatiempos estilísticos, sino profunda verdad revelada e inmortalizada en el papel.
Pascual ha habitado las palabras y se ha hecho en ellas refugio, vivienda, hogar; y ha aprendido a usarlas como un manto contra los fríos del tiempo. He aquí el amor, y las caricias, y la cascada de los meses, que moja el alma de los hombres. No es Pascual un poeta del tiempo, sino “de tiempo” (lo cual es más).
En la lectura inicial, que hice en diciembre de 2001, subrayé en el libro estos dos versos, que sigo encontrando magníficos: “Pasan los años y la vida tiene / el color de los sueños incumplidos”.
Es uno de mis poetas.

1 comentario:

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

¿Cómo no leerlo con semejante presentación? 😌 Venga, a por él.

Besitos 💋💋💋