jueves, 10 de agosto de 2017

Tirante el Blanco



Agotadísimo, pero enriquecido, doy fin a la lectura del Tirante el Blanco de Joanot Martorell y Martí Joan de Galba, voluminosa novela que edita en varios tomos Martín de Riquer (Espasa-Calpe, Madrid, 1974). No hay duda de que su longitud es tan prolongada como su calidad, aunque ciertas digresiones se me han hecho cuesta arriba. Quizá sin ellas la narración no se hubiera visto demasiado deteriorada. Varoyque, Diafebus, Carmesina, todos los reyes que van desfilando por la ciclópea historia, salpican de curiosidades su conjunto, y yo tendría que emplear veinte folios para dar cuenta de todos los elementos que me han llamado la atención, cosa que no haré por respeto a los posibles lectores de la reseña. Pero no quiero dejar pasar un detalle que me ha sorprendido, como me sorprendió en cierta novela de Jara Carrillo: la obsesión por los pechos femeninos (afición alocada que comparto plenamente). Tanto Tirante como su íntimo amigo Diafebus son dos “tetófilos” empedernidos. Para Tirante, los pechos de Carmesina son “dos mançanas de paraýso” (cap.118); Diafebus se acerca a Estefanía y “metióle las manos en los pechos tocándole las tetas y todo lo que pudo” (cap.146); una vez, Tirante besa los senos de la princesa (cap.163), y repite la operación a petición de la chica (cap.175), y luego ya como rutina erótica (cap.189); etc.
En suma, una narración con la que he disfrutado y que me temo que no releeré por la atroz facundia de su autor.

“La felicidad no se puede ganar sino mediante las virtudes”. “El señor o capitán, por gran adversidad que le venga, no deve mostrar el jesto triste, porque no desmaye su gente”. “Cavalleros ay que tienen más gana de buscar que de hallar”. “Muchas vezes contesce que uno es loado de virtud y tiene muy poca”. “Quien olvida lo passado olvida a ssí mismo”. “Veo andar este miserable mundo rodando de mal en peor”. “Ninguno puede saber el pensamiento de la persona, pero conócelo por las señales que de fuera se manifiestan”.

2 comentarios:

José Jiménez Ortín dijo...

Una de las obras con las que hasta ahora no me he atrevido. Algún día tendré que echarle valor.

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

Home, Tiran Lo Blanc!!! vale que es lectura obligada en valenciano e Historia, pero se disfruta cantidad ¡Esa Carmesina i la Plaerdemavida! 😸😸😸

Tengo tanto el volumen cutre del Insti como una edición facsimil ilustrada que ¡Wowwww!

Besitos 💋💋💋