lunes, 22 de mayo de 2017

Al margen de estos clásicos



Acabo, con una vasta ebullición mental —por lo mucho que se aprende en él y lo bien escrito que está el volumen—, las páginas de Al margen de estos clásicos, del filósofo Julián Marías (Afrodisio Aguado, Madrid, 1967). Me ocurre con este pensador una cosa muy curiosa: lo admiro profundamente por la seriedad y la diversidad de sus reflexiones, me gusta la forma en que organiza y redacta... pero siempre me chirría el modo en que se empeña en autocitarse. Como ya dije en mi ensayo Z, como resalté en mi libro X, sobre este asunto ya adelanté algunas notas en mi trabajo T... Ese pavorrealismo siempre me ha sorprendido, por su puerilidad. Pero salvada esa flaqueza, dejaré aquí algunas de las frases que he ido espigando en el volumen, aclarando que se trata de una pequeña muestra: el tomo es tan denso, tan abigarrado de aciertos, tan notable, que la pretensión de reducirlo a un resumen está condenada al fracaso... “Si cualquier país hiciera el intento de vivir de sus propias ideas, el resultado sería la indigencia mental”. “(Idioma) El español juega libremente con monedas bien acuñadas”. “Los géneros literarios significan fundamentalmente las diversas articulaciones de la realidad, los diferentes escorzos o posturas en que la realidad es acotada, presentada, interpretada”. “Cuando yo escribo o hablo y pienso que puedan no entenderme los que me leen o me oyen siento una especie de repugnancia interna, casi, casi la náusea de los existencialistas”. “Con los padres no hay que estar de acuerdo, no se está nunca de acuerdo. Lo que se debe tener con ellos es concordia; y ésta sólo nace de la cordialidad”. “El escritor químicamente puro -Ramón Gómez de la Serna-”. “Esa propensión ibérica al energumenismo”. “La perplejidad del español en vacaciones: después de quejarse de “no tener tiempo para nada”, se encuentra en la situación embarazosa de “no tener nada para el tiempo”...”. “Azorín —ésta es la verdad— nunca ha acabado de ser novelista”. “La dificultad está en que Azorín ha sido siempre mediano narrador. No fluye: su prosa está hecha de pausas, río todo remansos”. “(Azorín) No hay escritor con menos ruido que él”. “Machado se acerca a las cosas (...) y apenas las toca. No las viste, no las recubre de recursos retóricos; simplemente, nos las señala, con un gesto tímido y sorprendido, que subraya su emoción o su belleza. Es poca cosa, pero esencial”. “Con la erudición va a ocurrir quizá como con las armas de guerra: a fuerza de intensificación y perfección habrá que renunciar a usarlas (...) el crecimiento casi canceroso de la bibliografía universal”. “Este libro, Platero y yo (...) no es de poesía (...); gravita hacia lo que, en un sentido muy lato, podríamos llamar “novela”...”. “(Ortega y Gasset) Creador del estilo literario más influyente en el siglo”. “El hombre, cada hombre, tiene que decidir en cada instante lo que va a hacer, lo que va a ser en el siguiente. Esta decisión es intransferible: nadie puede sustituirme en la tarea de decidirme, de decidir mi vida”. “(Ramón Gómez de la Serna) Dice esas cosas que extasiarían a los demás si fuesen de Heidegger: “Aburrirse es besar a la muerte”...”. “Lo que pudieron ser Garcilaso o Bécquer en sus siglos, en el nuestro lo ha sido Salinas”. “Sobre Cela se han escrito más adjetivos que sustantivos y verbos; y los adjetivos son poco esclarecedores. Se cae en la cuenta de que Cela, que tanto ha dado que hablar, debería también haber dado que pensar”.

2 comentarios:

La Pelipequirroja del Gato Trotero dijo...

Hola Rubén!!

Pues mira, este no lo he leído, y no solo parece interesante si no que estoy de acuerdo en que Cela no solo debió dar que hablar, si no qué pensar...y no siempre bueno.

Un besito.

Ruben Castillo dijo...

En efecto, Cela fue un personaje con unos claroscuros impresionantes. Centrarse solamente en la parte luminosa o en la tenebrosa es reducirlo y no entenderlo. Besos y toda mi gratitud