domingo, 27 de enero de 2013

El amuleto de Medusa




La búsqueda de un objeto especial, mágico o simbólico, ha nutrido la historia de nuestra cultura reciente, desde El disco (Jorge Luis Borges) hasta las películas de Indiana Jones, pasando por El ocho (Katherine Neville) y muchas otras novelas, cuentos, películas, documentales y hasta dibujos animados. Es evidente que este tipo de narraciones pulsan algún secreto resorte de nuestro interior, que siempre está ávido de aventuras, misterios y sorpresas. Quizá por ello nos guste tanto visitarlas de vez en cuando, para revivir una especie de adolescencia intelectual tan sana como legítima. Ahora tenemos en España la nueva entrega novelística de Robert Masello (Evanston, Illinois), que el sello Algaida pone en nuestras manos gracias a la traducción de Ester Molina Sánchez y que lleva por título El amuleto de Medusa. La obra original (The Medusa Amulet) salió en 2011 en el mercado norteamericano con gran éxito.
Lo que nos cuenta en las casi seiscientas páginas del volumen es tan seductor como magnético: en pleno siglo XVI, en la Italia renacentista que ha visto florecer a Leonardo da Vinci, Giorgione, Tiziano, Sandro Botticelli o el inigualable Miguel Ángel Buonarroti, y donde el poder político y cultural de los Médici se extiende por todas las esferas de la península, brilla con singular luz la figura del escultor Benvenuto Cellini, un hombre complicado, inestable y genial que no se deja maniatar por las convenciones y que vive en completa libertad su tensión creativa. Su vida profesional le depara felicidades como la imagen de Perseo con la cabeza de Medusa que ha logrado esculpir; y su vida personal también le otorga plenitudes: comparte su vida con una mujer hermosísima, a la que más de una vez ha tomado como modelo femenino para sus creaciones. Todo parece sonreírle, pero hay un elemento inquietante que se cierne sobre él: existe la sospecha de que sus investigaciones por el orbe del ocultismo han dado su fruto y está en posesión de un instrumento de incalculable valor, que muchos le querrán arrebatar a cualquier precio... Demos ahora un salto y situémonos en la actualidad, cuando un joven especialista en la obra de Dante, David Franco, recibe el singular encargo de buscar ese objeto perdido. ¿La recompensa? Un abultadísimo cheque con el que podrá hacer frente a los costosos tratamientos contra el cáncer que su hermana recibe.
Desde el punto de vista literario (el que nos interesa aquí), esta novela brilla en dos planos fundamentales: en los capítulos dedicados al siglo XVI y a Benvenuto Cellini incorpora con elegancia la documentación histórica, que se convierte en materia narrativa con una elogiable fluidez; y en los capítulos que transcurren en la actualidad consigue una elevada dosis de adrenalina, sin exagerar los manejos habituales de este tipo de novelas. Resultaría absurdo afirmar que El amuleto de Medusa es una obra llamada a perdurar en la historia de la literatura o incluso en la memoria de los lectores, pero sin duda cumple con creces la función de entretener sin estridencias, lo cual no es poco habida cuenta del enorme caudal de mamarrachadas que padecemos en las librerías en los últimos años. Léansela sin prejuicios, porque les garantizo que tienen aseguradas varias tardes y noches de diversión, mientras aprenden cosas sobre la vida de uno de los escultores más singulares de todos los tiempos.