sábado, 23 de mayo de 2009

Negro sobre fondo azul





José María Jiménez es una caja de sorpresas. No contento con la noble tarea de curar el cuerpo de la gente (es médico, de la cosecha del 55), se dedica en los últimos años a curarnos también el alma, a base de pequeñas historias llenas de inteligencia, sensibilidad y buen pulso narrativo. La primera demostración salió publicada en la Editora Regional de Murcia con el precioso título de El guardián de las mareas; y ahora, la pujante Tres Fronteras Ediciones se anima a lanzar, en su colección ‘La Biblioteca del Tranvía’, su obra Negro sobre fondo azul, cuatro relatos donde volvemos a constatar la pericia de su autor. En el primero de ellos (“Tauromaquia”) nos perfila, con tres pinceladas, una historia de burla y toreo que sólo al final, borgianamente (cómo no acordarse de aquel prodigioso cuento que se titulaba ‘La casa de Asterión’, del maestro argentino), nos descubrirá su secreto... En el segundo (“La primera muerte”) se nos hace reflexionar sobre el abrupto final de Darius H., un chico que, sin haber cumplido la veintena, encuentra la muerte en un combate bélico. Una bala decidió “alojarse en su cerebro como un huésped ruin” (pág.15) y ahí terminó todo. Las páginas posteriores, magistralmente moduladas, son el conjunto de reflexiones que José María Jiménez articula alrededor de esa muerte: el sinsentido de la guerra, el horror de la caducidad, cierto panteísmo reconfortante... La tercera propuesta es “Bien, Rony, bien”, donde juega con varios planos narrativos para contarnos una historia más compleja que las anteriores, en la que un médico se convierte en eje y protagonista. La serie atroz de sucesos, que parecen encaminarnos hacia la tragedia, se resuelve al final de un modo inesperado. La ingratitud, la brutalidad y el fatum juegan al corro en las páginas de este texto... Y la última historia es la que da título al tomo: la aventura acuática de dos niños que se suben a una barca y que viajan por el río (una atmósfera que recuerda por momentos al libro La isla de las ratas, de Santiago Delgado). Al fin, el lector descubrirá que se trata de un viaje más profundo y más misterioso de lo que pudiera parecer. Segundo libro de cuentos de José María Jiménez, y segundo acierto. No es mal rumbo.

4 comentarios:

Clares dijo...

Rubén, aparte de subirse al tranvía, ¿cómo se pueden conseguir estos libros? No los veo por ninguna parte, y tampoco sé si los dan en el tranvía, porque la verdad es que no me pilla en la zona. ¿Hay otro modo de conseguirlos?

Rubén Castillo dijo...

Creo que habría que acercarse al Archivo. Allí seguro que se pueden lograr. (Espero)
Besos

Clares dijo...

Muchas gracias, Rubén, ya me ha contestado José Antonio Bascuñana. Me acercaré un día de estos para conseguir algunos que me interesan.
Un besito, y ya te mando una convocatoria para que un admirador tuyo te conozca.

Ella dijo...

Siento meterme donde no me llaman pero sólo quería informaros de que estos ejemplares del Tranvía ya se pueden conseguir por internet.

Podreis adquirir los dos que ha reseñado Rubén, el mío ya veo que no le gusta, snif!

Dejo el enlace:
http://www.babellibros.com/html/resultados.php?autor=&editorial=EDITORA+REGIONAL+MURCIA&codMateria=