domingo, 17 de febrero de 2008

El asesinato de la profesora de lengua





Ignorar la existencia de Jordi Sierra i Fabra en el panorama literario de nuestro país se hace sumamente complejo, sobre todo porque es el autor que más edita y más vende de España. Olvídense de Pérez-Reverte, olvídense de Antonio Gala, olvídense de cualquier otro autor: más de 300 libros publicados, cerca de 9 millones de ejemplares vendidos. Ahora, podemos leer en la editorial Anaya una de sus penúltimas novedades: El asesinato de la profesora de Lengua, un libro ágil, fresco, y que nos traslada una historia realmente impactante. La señorita Soledad es una profesora hastiada de no obtener resultados de ningún tipo con sus alumnos: ni aprenden las lecciones, ni mejoran su ortografía, ni siquiera se leen las obras que les sugiere. Por tanto, a punto de ingresar de una depresión, decide asesinar a uno de sus alumnos... salvo que éstos consigan detenerla antes, resolviendo una serie de acertijos que les plantea en una carta.
Tasio y Gaspar (dos de sus peores alumnos) son los candidatos perfectos para ser asesinados, y por eso se aprestan a resolver el enigma, con la ayuda de Ana, la más lista de la clase. A partir de una primera pista, que encuentran en el jeroglífico del periódico, se van enlazando y sucediendo las complicaciones, para poner a prueba la capacidad deductiva y lingüística de los chavales: juegos de palabras, juegos de ingenio, crucigramas, etc. Y lo curioso es que conforme se van complicando las exigencias de doña Soledad, mayor es la habilidad que desarrollan los chicos para superar las dificultades. Al final de obra descubrimos que todo ha sido un ardid de la profesora (en colaboración con el equipo directivo del centro) para hacerles pensar, leer y comprender que son más inteligentes de lo que ellos mismos se creen. En algunos instantes (téngalo en cuenta si quieren comprar este libro para sus hijos) se llega a un ritmo narrativo muy acelerado, que entusiasmará a los adolescentes. No hay ñoñería en el tratamiento de profesores ni alumnos, ni tampoco se cae en los clichés típicos de estas historias juveniles: los "discursos" de los profesores no se deslizan por la ladera del "rollo"; ni tampoco los de los adolescentes protagonistas incurren en extremismos. Son chavales a quienes no les gusta leer, pero que están abiertos a la posibilidad de hacerlo, si les convencen con argumentos poderosos o con invitaciones seductoras. Como anécdota, decir que el propio Jordi Sierra i Fabra se introduce en la nómina de escritores que pueblan el crucigrama de la página 140, y que incluso es calificado por los protagonistas como "un tío majo" (página 146). Una historia estupenda, que puede convencer tanto a profesores como a alumnos, y que se convierte en un auténtico imán en muchas de sus páginas.

7 comentarios:

Yepetta dijo...

Vaya, he visto accidentalmente tu correo. Gracias a ti =9
Ay Jordi, que buen tipo, qué genio ... *-*

Pilar M Clares dijo...

A mí lo que me fastidia es que no me deje cargármelos al final, por lo demás, sí, estoy muy satisfecha de la SGEL. (Jordi, para la próxima no cuentes conmigo)

EL BLOG DE 6ºA dijo...

Ole, ole y olé...

Anónimo dijo...

Me he leido el libro y al proncipio te pica..lo malo esque acaba mal..no lo que yo me esperaba

Neyebur dijo...

A mí me ha gustado el libro, el problema es que tengo algunas páginas desordenas. ¿A alguien más le ha pasado?

Rubén dijo...

Caramba, qué curioso. Mi edición está perfectamente bien ordenada, lo acabo de comprobar.

Neyebur dijo...

Gracias por la aclaración. El mío salta de la 96 a la 121, las páginas intermdias estan más adelante